
El Instituto Superior Espíritu Santo (ISES) vivió una jornada profundamente significativa con motivo del 209° Aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina, en una propuesta que combinó el recuerdo histórico, la reflexión pedagógica y la celebración popular. La comunidad educativa, junto a las familias, compartió un acto formal y una peña folklórica que dejaron huella por su emotividad, participación y calidad artística.
Un acto con mirada pedagógica y compromiso ciudadano
La jornada comenzó con el tradicional acto institucional, desarrollado con la participación de autoridades, docentes, estudiantes y familiares. La apertura contextualizó el momento histórico que dio origen a la patria: la reunión de representantes de las Provincias Unidas en Tucumán en 1816 y la firma del acta que declaró la independencia de España.
Durante la ceremonia, se entonaron el Himno Nacional Argentino y la canción oficial de la provincia de Misiones, “Misionerita”, reforzando el vínculo entre la identidad nacional y la pertenencia regional. Con respeto y emoción, se recibió y despidió a las banderas de ceremonia, símbolos que, más allá de su carga protocolar, fueron resignificados como emblemas de lucha y esperanza.
Uno de los momentos más destacados fue la invocación religiosa a cargo del profesor Javier Ojeda, quien invitó a reflexionar desde la espiritualidad sobre el legado de quienes soñaron con una patria libre y justa.
Las palabras alusivas, leídas por la profesora Micaela Almada, propusieron una mirada crítica y actual sobre el concepto de libertad. “La independencia no fue un evento aislado, fue el resultado de la valentía de hombres y mujeres que creyeron en un futuro mejor”, expresó Almada, llamando a construir una ciudadanía comprometida con valores como la igualdad, la educación, la inclusión social y el cuidado del ambiente. En su cierre, citó a San Martín: “Seamos libres, lo demás no importa nada”, un lema que sigue interpelando en el presente.
El acto también incluyó expresiones artísticas. Mateo Javier y Bajinay Azul, estudiantes de 1° Año “B”, recitaron una poesía titulada “Día de la Independencia”, reivindicando el poder de la palabra como herramienta de memoria y afirmación identitaria.
Una peña para hacer patria desde la cultura
Luego del acto, la escuela se transformó en un espacio de encuentro comunitario con la gran Peña del ISES, una fiesta que unió arte, tradición y participación en un ambiente cargado de alegría y sentido colectivo.
La apertura estuvo marcada por el recitado de versos criollos, coplas y los infaltables “aro aro”, que con humor e ingenio dieron paso a una noche de emociones. “La historia también se transmite a través del arte y la expresión popular”, se escuchó decir en la apertura, definiendo el espíritu del evento.
La peña contó con una grilla variada de propuestas artísticas:
- El Ballet “El Reencuentro” de la Escuela de Jóvenes y Adultos N° 33, dirigido por las profesoras Ríos y Krusolek, se presentó con una puesta que revalorizó las raíces populares.
- Los Paisanos Provinciales –Giuliana Villordo y Adrián Marchesini– deleitaron al público con un chotis y un chamamé.
- El Ballet “Corazón Blanco”, elenco de danza del ISES, ofreció un cuadro argumentativo que relató, a través del movimiento, la construcción de la identidad nacional como un proceso colectivo y simbólico. Luego, presentó un emotivo homenaje a la Virgen de Itatí.
- La Escuela Superior de Danzas, con jóvenes artistas formados en el lenguaje corporal, aportó su talento y precisión al escenario.
- La familia Jiménez-Verdún, mamá y hermano de una alumna, compartió una zamba y una chacarera en un acto de arte comunitario y afecto familiar.
El momento más esperado de la noche fue la presentación del grupo URQUMANTA, consagrado por su trayectoria en escenarios provinciales y nacionales, incluyendo el pre Cosquín 2023. Con un repertorio que recorrió zambas, chacareras y chamamés, el conjunto brindó un espectáculo que combinó potencia escénica, identidad y emoción.
Jóvenes protagonistas y comunidad unida
La participación estudiantil fue un rasgo destacado durante toda la jornada. Los Reyes del Colegio, Kiara Fukiya (4° año) y Kevin Ruiz (2° año), fueron presentados con entusiasmo por sus pares y compartieron una coreografía de chacarera representando el espíritu del evento.
Otro momento especial fue la degustación de polvorones elaborados por estudiantes de 5° año del taller extracurricular de panadería, coordinado por el profesor Maximiliano Pazzos y su ayudante Santiago. Con orgullo, los jóvenes ofrecieron lo producido con sus propias manos, destacando el valor de los espacios educativos que fomentan el trabajo en equipo, la creatividad y la formación integral.
Además, durante la noche funcionó un kiosco con comidas típicas y se realizó la rifa del Ballet “Corazones Blancos” para recaudar fondos para su vestuario.
Una jornada educativa que trasciende las aulas
Lo que el ISES logró este 9 de julio va mucho más allá de la conmemoración de una efeméride. Se trató de una experiencia pedagógica y cultural, de formación ciudadana y pertenencia, donde la escuela se abrió a las familias y a la comunidad para celebrar lo que somos y lo que queremos ser.
En tiempos donde la educación se redefine constantemente, propuestas como esta reafirman el rol de las instituciones como espacios de construcción de memoria, identidad y futuro.
“Solo un pueblo que trabaja por la igualdad y no olvida su pasado puede renovar el compromiso asumido por los patriotas en 1816”, se dijo en el acto.
En el ISES, esa premisa no solo se dijo. Se vivió.














































































































