
Las Olimpiadas de Programación, Informática e Innovación con IA y Robótica continúan desarrollando sus instancias zonales. El viernes 21 de agosto, el Instituto Carlos Linneo de Oberá recibió a estudiantes de la zona centro, mientras que este miércoles 26 el ISES será sede de una de las convocatorias más numerosas, con más de 200 participantes previstos para la zona sur.
La tecnología volvió a convertirse en punto de encuentro para estudiantes de diferentes instituciones educativas de Misiones. El pasado viernes 21 de agosto, alrededor de 100 competidores participaron de la instancia zonal correspondiente a la zona centro de las OPIIAR 2026, desarrollada en el Instituto Carlos Linneo de la ciudad de Oberá.
La jornada reunió a representantes de establecimientos educativos de distintas localidades de la región, que llegaron a la sede obereña para poner a prueba conocimientos, habilidades y capacidades vinculadas con la informática y la programación, en una competencia que avanza progresivamente hacia la instancia provincial final prevista para octubre.
Las Olimpiadas de Programación, Informática e Innovación con IA y Robótica (OPIIAR) transitan este año su quinta edición. La iniciativa es organizada por el Instituto Superior Espíritu Santo (ISES), en articulación con el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM) y la Red de Escuelas INNOVA, y propone desarrollar competencias informáticas, tecnológicas, robóticas y científico-digitales entre estudiantes de los niveles primario y secundario.
Posadas se prepara para una jornada con más de 200 estudiantes
El recorrido provincial tendrá este miércoles 26 de agosto una nueva parada en Posadas. El ISES será sede de la instancia correspondiente a la zona sur de Misiones, para la cual la organización estima una participación superior a los 200 estudiantes.
La actividad comenzará desde temprano. Entre las 7 y las 7:30 está prevista la recepción y acreditación de las delegaciones, mientras que a las 8:00 se realizará la apertura formal de la competencia.
Posteriormente, los organizadores brindarán las indicaciones generales y presentarán a quienes tendrán responsabilidades como veedores y jurados. Los estudiantes serán agrupados de acuerdo con las categorías en las que participan y derivados hacia los respectivos espacios de competencia.
A partir de allí comenzará el desafío propiamente dicho. Las diferentes fases permitirán avanzar en el proceso clasificatorio hasta determinar quiénes representarán a sus instituciones en la gran final provincial de octubre.
Pero detrás de la lógica competitiva existe también una propuesta pedagógica. Resolver un problema informático implica interpretar información, establecer relaciones, formular una estrategia, probar alternativas, detectar errores y volver a intentarlo. En ese proceso, el estudiante deja de ocupar únicamente el lugar de receptor de contenidos para convertirse en protagonista de una situación que exige aplicar lo aprendido.
Competir para aprender
Ese cambio de enfoque constituye uno de los aspectos más relevantes de este tipo de experiencias dentro de una educación atravesada por la transformación digital.
La programación, por ejemplo, no supone solamente aprender un lenguaje o dominar una determinada herramienta. Su enseñanza favorece el desarrollo del pensamiento computacional, es decir, la capacidad de descomponer problemas complejos, reconocer patrones, organizar secuencias y construir soluciones mediante procedimientos lógicos.
Cuando estos aprendizajes se combinan con informática, inteligencia artificial y robótica, la escuela incorpora saberes vinculados con tecnologías que ya modifican las formas de producir, estudiar, comunicarse y trabajar.
Las OPIIAR buscan precisamente promover esas competencias mediante desafíos de informática, programación, robótica educativa e inteligencia artificial, dentro de una propuesta provincial orientada a la formación, la creatividad, la innovación y la participación estudiantil.
Por eso, más allá de quiénes alcancen la clasificación, cada instancia permite que estudiantes de distintas escuelas compartan un mismo escenario alrededor del conocimiento tecnológico.
También interpela a las instituciones educativas. Preparar equipos para una competencia de estas características supone acompañar procesos de aprendizaje que demandan experimentación, capacidad de resolución y actualización permanente, trasladando el uso de la tecnología desde una posición meramente instrumental hacia otra en la que los estudiantes pueden comprenderla, utilizarla y crear con ella.
Educación y economía del conocimiento
La dimensión educativa de las OPIIAR adquiere además otra relevancia cuando se observa el crecimiento de la economía del conocimiento, un sector en el que capacidades vinculadas con software, programación, sistemas, inteligencia artificial, automatización y servicios tecnológicos tienen cada vez mayor peso.
Acercar estas disciplinas durante la trayectoria escolar no significa anticipar una especialización profesional, sino ampliar el horizonte de posibilidades de los jóvenes. Un estudiante que descubre tempranamente su interés por programar, resolver problemas tecnológicos o desarrollar una solución digital puede comenzar a reconocer campos de formación y desarrollo profesional que quizás hasta entonces desconocía.
Allí radica uno de los aportes de propuestas como las OPIIAR: hacer visible el talento, estimular vocaciones tecnológicas y generar espacios donde aprender también significa experimentar, equivocarse, resolver y crear.
Después de la experiencia que reunió a un centenar de competidores en Oberá, Posadas se prepara ahora para recibir a más de 200 estudiantes. Durante una mañana, aulas y espacios del ISES se convertirán nuevamente en escenarios de desafíos, algoritmos, decisiones y soluciones.
Y aunque octubre determinará finalmente quiénes ocuparán los primeros lugares de la competencia provincial, el proceso deja planteado un desafío todavía mayor: continuar generando oportunidades para que cada vez más estudiantes misioneros puedan pasar de ser usuarios de tecnología a convertirse también en creadores de tecnología, conocimiento e innovación.










