
Lo que comenzó como una propuesta institucional terminó reuniendo a estudiantes, profesionales, academias y referentes de Misiones, Corrientes y Paraguay. El I Encuentro de Demostración y Competencia en Barbería volvió a poner en valor una historia del ISES vinculada con la formación profesional, los oficios y la generación de oportunidades concretas para la comunidad.
El Instituto Superior Espíritu Santo vivió el pasado miércoles 2 de septiembre una jornada que superó ampliamente las expectativas iniciales. Más de 140 personas participaron del I Encuentro de Demostración y Competencia en Barbería, realizado en el SUM de la institución, donde confluyeron estudiantes, docentes, egresados, profesionales, academias y referentes del sector provenientes de distintos puntos de Misiones, Corrientes y de la República del Paraguay.
La propuesta había nacido como un evento institucional vinculado con el Taller de Barbería Profesional del ISES, pero la convocatoria, la participación de profesionales de otras provincias y la presencia de representantes paraguayos terminaron otorgándole una dimensión internacional.
Durante varias horas, la barbería se convirtió en punto de encuentro entre formación, técnica, creatividad y experiencia profesional. Hubo demostraciones, competencia, intercambio entre especialistas y momentos destinados al reconocimiento de quienes hicieron posible una actividad que puso nuevamente en escena una característica histórica del Instituto: propiciar espacios de formación vinculados directamente con el trabajo y generar, alrededor de ellos, nuevas oportunidades de crecimiento personal y profesional.
Una historia vinculada con la formación para el trabajo
La realización del encuentro no constituyó una acción aislada dentro de la trayectoria educativa del ISES. Desde hace años, la institución sostiene propuestas de formación profesional en peluquería, acompañando a personas interesadas en adquirir conocimientos y herramientas que pueden convertirse en una alternativa concreta de empleo, autoempleo o emprendimiento.
A esa experiencia se sumó, desde 2025, el Taller de Barbería Profesional, pensado como una nueva posibilidad de capacitación frente al crecimiento que experimentó el oficio y a la demanda de espacios especializados de aprendizaje.
La modalidad fue organizada además para facilitar el acceso de quienes trabajan o desarrollan otras actividades durante la semana, concentrando el cursado durante las mañanas de los sábados.
Detrás de esa decisión existe una concepción de la educación que el Instituto sostiene históricamente bajo el principio de “Educar para la vida”: comprender que enseñar un oficio no consiste solamente en transmitir una técnica, sino también en generar condiciones para que una persona pueda transformar lo aprendido en una posibilidad de desarrollo.
En barbería esto implica trabajar sobre corte, manejo de herramientas, higiene, precisión y criterios estéticos, pero también avanzar hacia competencias vinculadas con la atención al cliente, la actualización profesional, el emprendedurismo y la construcción de una identidad propia dentro de un mercado cada vez más especializado.
De una propuesta institucional a un encuentro internacional
La convocatoria del 2 de septiembre mostró precisamente el potencial que pueden alcanzar estos espacios cuando la formación sale del aula y comienza a vincularse con otros actores.
Participaron alumnos provenientes de distintos institutos y academias, junto con profesionales que viajaron desde el interior de Misiones y desde la provincia de Corrientes exclusivamente para formar parte de la jornada.
Uno de los aspectos más significativos fue la presencia de tres profesionales de Paraguay, quienes integraron el jurado evaluador. Su participación amplió las posibilidades de intercambio y permitió incorporar criterios, experiencias y técnicas desarrolladas en el país vecino.
De esa manera, un encuentro concebido originalmente dentro de la comunidad educativa del ISES terminó convirtiéndose en una experiencia de alcance regional e internacional.
También se recibieron trofeos, medallas y un cuadro de honor aportados desde referentes del sector de Paraguay y Argentina, como reconocimiento al Instituto por la realización del encuentro y por la convocatoria alcanzada.
El gesto representó algo más que una distinción protocolar: evidenció la posibilidad de comenzar a construir vínculos que trasciendan una única competencia y puedan transformarse, a futuro, en nuevas instancias de capacitación, intercambio y proyectos compartidos.
Tecnología del ISES al servicio de la competencia
La organización permitió además articular distintas capacidades existentes dentro de la propia institución.
Parte de los trofeos y medallas entregados a los concursantes fueron diseñados y producidos por el ISES mediante impresión 3D, utilizando los recursos de su laboratorio tecnológico.
A esos reconocimientos se sumaron certificaciones y distinciones preparadas especialmente para participantes, jurados y colaboradores.
La incorporación de la impresión 3D aportó un rasgo particular al encuentro y mostró cómo áreas educativas aparentemente diferentes pueden integrarse alrededor de un mismo proyecto institucional.
Tecnología, diseño, formación profesional y organización de eventos confluyeron así en una propuesta que involucró a docentes, estudiantes y distintos integrantes de la comunidad educativa.
Esa articulación forma parte de una lógica que el Instituto viene fortaleciendo: aprovechar los saberes y capacidades existentes dentro de sus diferentes áreas para desarrollar experiencias concretas, colaborativas y vinculadas con necesidades reales.
Competir también fue aprender
Aunque la competencia ocupó un lugar importante durante la jornada, el encuentro trascendió la búsqueda de ganadores.
Para quienes se encuentran dando sus primeros pasos en la barbería, compartir espacio con profesionales experimentados permitió observar técnicas, comparar procedimientos, conocer tendencias y comprender de qué manera se desarrolla el oficio fuera del ámbito formativo.
Para quienes ya trabajan profesionalmente, el evento representó una oportunidad para exponer capacidades, intercambiar experiencias y vincularse con colegas de otros lugares.
Ese intercambio resulta particularmente relevante en actividades donde la actualización permanente ocupa un lugar central. La barbería contemporánea combina conocimientos tradicionales con nuevas técnicas, estilos, productos, herramientas y formas de comunicación que obligan al profesional a mantenerse en constante aprendizaje.
En ese sentido, una competencia puede funcionar también como una instancia educativa: obliga a prepararse, administrar tiempos, resolver situaciones bajo presión, aceptar la evaluación de especialistas y aprender del desempeño de otros competidores.
Crear comunidad alrededor de la formación
El alcance obtenido por esta primera edición confirmó también el valor de generar eventos alrededor de las propuestas educativas.
Para el ISES, abrir un curso o un taller constituye solamente una parte del proceso. La formación puede fortalecerse cuando alrededor de ella se generan demostraciones, competencias, encuentros, capacitaciones y espacios donde estudiantes y profesionales pueden conocerse y comenzar a construir redes.
Esa dinámica permite además despertar el interés de nuevas personas que quizás todavía no reconocen determinadas habilidades como una posibilidad concreta de desarrollo laboral.
En ese proceso cobran especial importancia los aliados estratégicos: profesionales, academias, instituciones, empresas y referentes capaces de compartir experiencia, conocimientos y recursos para desarrollar proyectos de beneficio común.
El encuentro de barbería dejó precisamente esa posibilidad abierta. La presencia de participantes de Misiones, Corrientes y Paraguay permitió comenzar a tejer relaciones que pueden derivar en futuras capacitaciones, intercambios profesionales y nuevas iniciativas conjuntas.
Formación que genera oportunidades
El balance del primer encuentro dejó como dato visible las más de 140 personas que circularon por la institución, los competidores, las demostraciones, los premios y la llegada de representantes internacionales.
Sin embargo, su resultado más profundo estuvo relacionado con aquello que hizo posible la jornada: una institución educativa que entiende a la formación profesional como una herramienta para ampliar oportunidades.
Desde sus tradicionales propuestas vinculadas con peluquería hasta la incorporación de Barbería Profesional en 2025, el ISES fue construyendo espacios destinados a quienes buscan aprender un oficio, perfeccionarse o encontrar nuevas alternativas laborales.
La competencia del 2 de septiembre constituyó un nuevo paso dentro de ese recorrido.
Lo que nació como una actividad destinada a compartir lo aprendido terminó reuniendo comunidades formativas de diferentes lugares, cruzando fronteras y mostrando que cuando educación, oficio, tecnología, instituciones y profesionales trabajan de manera articulada, pueden generarse experiencias cuyo impacto va mucho más allá de una jornada.




















































