Corazón Blanco llevó al ISES y a Misiones a los escenarios nacionales en Córdoba

El ballet del Instituto Superior Espíritu Santo participó por primera vez del Certamen Nacional de Pequeños y Grandes Artistas, realizado en La Falda. La experiencia reunió competencia, formación, convivencia y el orgullo de representar a Misiones fuera de la provincia.

El Ballet Corazón Blanco, del Instituto Superior Espíritu Santo (ISES), vivió un momento significativo de su trayectoria al participar, por primera vez, de una competencia artística de alcance nacional. Del 12 al 16 de agosto, sus integrantes formaron parte del Certamen Nacional de Pequeños y Grandes Artistas, desarrollado en la ciudad de La Falda, Córdoba.

La participación significó un paso importante para el elenco institucional, que llegó hasta los escenarios cordobeses llevando no solamente sus danzas, sino también la identidad del ISES y la representación de la provincia de Misiones.

Corazón Blanco compitió en los rubros Pareja de Danza Tradicional Juvenil, Pareja de Danza Tradicional Mayor y Conjunto de Danza Tradicional Juvenil, en una experiencia que permitió a sus integrantes encontrarse con otros artistas, compartir escenarios y conocer distintas expresiones vinculadas con la danza y la cultura tradicional.

La delegación del ballet estuvo conformada por aproximadamente 25 integrantes, entre estudiantes del nivel secundario y exalumnos del nivel superior del Instituto. Todos ellos formaron parte, a su vez, de una delegación misionera integrada por alrededor de 120 personas que viajaron a Córdoba para representar a la provincia en el encuentro nacional.

El acompañamiento de las familias también resultó fundamental durante las diferentes jornadas. Su presencia sostuvo una experiencia atravesada por los ensayos, las presentaciones, los nervios propios de la competencia y, especialmente, por la convivencia y el compañerismo.

Desde una perspectiva educativa, participar de una instancia de estas características trasciende el resultado obtenido sobre un escenario. La preparación previa, el cumplimiento de horarios, la responsabilidad frente al grupo y la necesidad de sostener un trabajo colectivo convierten a la práctica artística en un espacio donde también se construyen aprendizajes y valores.

Así, cada presentación permitió fortalecer no solamente las capacidades expresivas y técnicas de los bailarines, sino también aspectos como el compromiso, la perseverancia, el respeto, la responsabilidad y el trabajo en equipo.

Para Corazón Blanco, además, este viaje quedará marcado por tratarse de la primera oportunidad en la que el ballet llegó tan lejos para representar institucionalmente al ISES. La experiencia amplía un camino construido durante años a partir de ensayos, dedicación y el acompañamiento de docentes, familias y de toda la comunidad educativa.

Tras finalizar las actividades, la delegación emprendió el regreso el 17 de agosto y arribó a Posadas durante la noche. Volvió a Misiones con nuevas experiencias, vínculos, aprendizajes y el recuerdo de haber concretado un desafío que hasta hace poco era un proyecto: llevar a Corazón Blanco a un escenario nacional.

Más allá de la competencia, la presencia en Córdoba se convirtió así en una celebración del recorrido realizado. Corazón Blanco sumó un nuevo capítulo a su historia y demostró cómo la formación artística dentro de una institución educativa puede abrir oportunidades para que los jóvenes encuentren en la cultura un espacio de expresión, crecimiento y encuentro.

El regreso a casa cerró el viaje, pero dejó abierta una nueva etapa. Después de La Falda, el Ballet Corazón Blanco ya puede decir que sus danzas llevaron el nombre del Instituto Superior Espíritu Santo y de Misiones a los escenarios nacionales.

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