
En el ISES, la formación se vive con todos los sentidos. Esta semana, los estudiantes de primer año de la Tecnicatura Superior en Gastronomía dieron sus primeros pasos en el mundo de la panadería a través de una clase práctica que combinó técnica, observación y experimentación, marcando un hito en el inicio de su trayectoria profesional.
La jornada estuvo guiada por el profesor Maxi Pazzos, quien acompañó a los ingresantes en el descubrimiento de las recetas base, fundamentales para comprender los procesos que dan vida a uno de los pilares de la cocina: el pan. Desde la selección de ingredientes hasta el amasado, la fermentación y la cocción, cada instancia fue abordada como una oportunidad de aprendizaje integral.
Lejos de tratarse de una clase demostrativa, la propuesta se centró en el hacer. Los estudiantes no solo replicaron preparaciones, sino que también experimentaron con las texturas de las masas, identificaron puntos clave del proceso y registraron cada paso en sus apuntes, consolidando así una metodología de trabajo que articula teoría y práctica.
En el marco de la formación gastronómica, estas primeras clases prácticas adquieren un valor significativo. Representan el momento en que los conocimientos comienzan a materializarse, donde la curiosidad se transforma en habilidad y donde cada error se convierte en aprendizaje. Para muchos de los estudiantes, este fue el primer acercamiento real a una cocina profesional, lo que implica no solo adquirir técnicas, sino también incorporar hábitos, tiempos y dinámicas propias del oficio.
La panadería, en particular, exige precisión, paciencia y sensibilidad. Comprender cómo responden las masas, interpretar los tiempos de fermentación o lograr la textura adecuada son competencias que solo se desarrollan mediante la práctica constante. En este sentido, el ISES apuesta a una formación sólida, donde el aula-taller se convierte en un espacio clave para el desarrollo de habilidades.
Además, este tipo de experiencias fortalece la confianza de los estudiantes en sus propias capacidades. El acompañamiento cercano del docente permite no solo corregir y orientar, sino también motivar y potenciar el interés por la profesión. Así, cada clase se transforma en un espacio de construcción colectiva del conocimiento.
Con propuestas pedagógicas centradas en el aprendizaje activo, el ISES continúa consolidándose como una institución de referencia en la formación gastronómica en la región. Estas primeras experiencias en panadería no solo sientan las bases técnicas, sino que también encienden la pasión por una carrera que combina creatividad, disciplina y vocación.










