
El crecimiento institucional y la apuesta sostenida por la educación de calidad en la provincia de Misiones vuelven a tener un nuevo capítulo. El Instituto Superior Espíritu Santo (ISES) avanza con la construcción de su nuevo edificio educativo, una infraestructura moderna de cuatro pisos pensada para acompañar el crecimiento de su comunidad académica y fortalecer su proyección como centro de innovación y formación continua.
La obra se levanta en el corazón del barrio El Palomar, un lugar profundamente ligado a la historia y al desarrollo del instituto. Allí, donde el ISES consolidó su trayectoria educativa, comienza a tomar forma un espacio que no solo ampliará su capacidad institucional, sino que también aportará modernidad y dinamismo a toda la zona.
El nuevo edificio fue concebido con una fuerte impronta tecnológica y educativa. Su diseño prevé espacios especialmente pensados para la formación del futuro, con aulas, laboratorios y áreas específicas que permitirán potenciar propuestas académicas vinculadas a la informática, la programación, la impresión 3D, así como también a carreras del ámbito de la estética, la gastronomía y la salud.
Además de albergar a gran parte de la comunidad educativa del ISES, el edificio estará preparado para fortalecer las propuestas de capacitación docente y formación continua que el instituto viene impulsando desde hace años en toda la provincia. En este sentido, el proyecto busca consolidar al ISES como un polo de innovación educativa en Misiones, acompañando los nuevos desafíos de la enseñanza y las demandas del mundo laboral.
Actualmente, la obra continúa avanzando a buen ritmo. Según las estimaciones de obra, durante las próximas semanas se realizará una etapa clave: los cerramientos internos de cada piso. Este proceso implica la construcción de las paredes que delimitarán aulas, secciones administrativas y áreas específicas necesarias para el correcto funcionamiento del edificio una vez finalizado.
Si el cronograma previsto se mantiene, pasada la mitad del año ya podría comenzar a proyectarse el traslado progresivo de algunas actividades académicas al nuevo espacio, permitiendo comenzar a aprovechar su funcionalidad y capacidad.
Detrás de este proyecto se encuentra un esfuerzo compartido que involucra a toda la comunidad del instituto. Directivos, docentes, estudiantes y familias forman parte de una historia de crecimiento que hoy se traduce en infraestructura, innovación y nuevas oportunidades educativas para los misioneros.
Este camino de crecimiento institucional también ha contado con el acompañamiento cercano y permanente de Juan Rubén Martínez, quien como obispo de la diócesis ha respaldado las iniciativas educativas que promueve el instituto, alentando especialmente aquellas que ponen en el centro a la persona humana y su desarrollo integral.
En ese sentido, el nuevo edificio también refleja el espíritu fundacional del ISES, profundamente inspirado en su ideario institucional. Desde sus orígenes, el instituto nació con una fuerte vocación social y educativa, promoviendo espacios de formación especialmente orientados a quienes buscaban oportunidades de crecimiento a través del aprendizaje de oficios. Aquellos primeros talleres de formación profesional, pensados para brindar herramientas concretas de trabajo a los sectores más vulnerables, siguen siendo hoy parte esencial de la identidad institucional.
Esa raíz continúa vigente. Los talleres de oficios, que dieron origen a la institución, siguen desarrollándose y proyectándose hacia el futuro, integrándose con nuevas propuestas formativas que dialogan con los desafíos de la economía del conocimiento y las demandas del mundo laboral contemporáneo.
La identidad del ISES, como institución educativa de inspiración católica y valores cristianos, coloca a la persona en el centro de su acción educativa. Desde esta perspectiva, cada propuesta académica, cada proyecto de innovación y cada obra de infraestructura busca fortalecer el desarrollo humano, social y profesional de los estudiantes.
La construcción del nuevo edificio no solo representa una ampliación física del instituto. También simboliza la consolidación de una trayectoria educativa que apuesta a la calidad, la innovación y la formación de profesionales preparados para los desafíos del presente y del futuro.
En El Palomar, el lugar donde el ISES creció y se desarrolló, comienza a levantarse ahora una nueva etapa de su historia. Un espacio pensado para seguir formando, innovando y proyectando educación para toda la provincia.










































