
La comunidad educativa del Instituto Superior Espíritu Santo (ISES) vivió una de las celebraciones más significativas de su identidad institucional al participar de la Fiesta Patronal de Pentecostés junto a la Parroquia Espíritu Santo de Posadas. En un clima de profunda espiritualidad, alegría y encuentro comunitario, estudiantes, docentes, directivos y personal de la institución acompañaron la tradicional peregrinación y posterior celebración eucarística en honor al Espíritu Santo, titular del instituto.
La jornada comenzó con la 65° peregrinación comunitaria organizada por la parroquia, una expresión de fe que año tras año convoca a cientos de fieles para caminar juntos celebrando Pentecostés, solemnidad que recuerda la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y el nacimiento de la Iglesia. La procesión inició desde la Catedral de Posadas y avanzó hacia la sede parroquial acompañada por cantos, oraciones y distintas reflexiones vinculadas a los dones del Espíritu Santo.
En este camino de fe, el ISES tuvo una participación activa a través de su pastoral institucional, reafirmando el vínculo histórico y espiritual que une a la institución educativa con la comunidad parroquial. Durante la peregrinación pudieron verse los carteles alusivos a los dones del Espíritu Santo elaborados especialmente para la celebración, mientras que las banderas de ceremonia del instituto, portadas por sus abanderados, acompañaron la celebración representando a toda la comunidad educativa.
La Santa Misa fue presidida por el Vicario Episcopal, Pbro. Sebastián Escalante, y concelebrada por el Pbro. Alonso Freiberger, párroco de la Parroquia Espíritu Santo. Durante su homilía, el Padre Escalante dejó una premisa que resonó especialmente en los presentes: pedir siempre al Espíritu Santo “valentía, unidad y alegría”, tres dimensiones profundamente necesarias para la vida de la Iglesia, de las comunidades educativas y de cada cristiano en su vida cotidiana.
La celebración litúrgica contó también con una destacada participación de la pastoral institucional del ISES, que acompañó activamente la animación de la misa. El ministerio de música tuvo a cargo los cantos litúrgicos, mientras que estudiantes y miembros de la comunidad educativa colaboraron en la preparación de la liturgia, la guía de la celebración y distintos gestos simbólicos que enriquecieron el desarrollo de la eucaristía.
Más allá de la solemnidad religiosa, la fiesta patronal representa para el ISES una instancia profundamente identitaria. Pentecostés no es solamente una fecha del calendario litúrgico, sino el corazón espiritual de una institución que encuentra en el Espíritu Santo la inspiración de su misión educativa y evangelizadora. Por ello, cada año la celebración se transforma en una oportunidad para renovar el sentido de pertenencia, fortalecer los lazos comunitarios y recordar que educar también implica acompañar desde la fe, la escucha y el compromiso con el otro.
La presencia de estudiantes de distintos niveles, docentes, directivos, familias y miembros de la comunidad parroquial reflejó precisamente esa dimensión comunitaria que caracteriza al instituto: una escuela que camina junto a la Iglesia y que busca formar personas integrales, capaces de poner sus dones y talentos al servicio de los demás.























