
En el ISES, la vida pastoral no es un complemento, sino el corazón que impulsa cada acción educativa. Desde esta convicción, y guiados por la fuerza del Espíritu Santo —que dinamiza, inspira y pone en movimiento a toda la comunidad—, se desarrollaron recientemente dos actividades significativas que reflejan una pastoral viva, cercana y profundamente encarnada en la realidad de los estudiantes.
Por un lado, en el Nivel Superior y en los espacios de Formación Profesional, se llevó adelante la actividad “El camino de Emaús hoy”, una propuesta animada por la Pastoral Institucional y coordinada por las docentes Claudia Mondo y Evangelina De Olivera. Inspirada en el relato evangélico del encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús, esta experiencia invitó a los estudiantes a reconocerse en ese camino compartido, donde el otro se vuelve compañía, escucha y esperanza.
Participaron estudiantes de los talleres de cocina, gerontología, textil y arte, peluquería y cosmetología, quienes reflexionaron sobre el valor del acompañamiento en sus futuras profesiones. A partir de la pregunta movilizadora “¿qué me devuelve la esperanza?”, cada grupo pudo identificar cómo, desde sus saberes y habilidades, es posible transformar la vida de los demás, no solo desde lo técnico, sino desde una mirada profundamente humana.
Uno de los momentos más significativos fue la dinámica “Cadena de gestos que transforman”, en la que los estudiantes intercambiaron producciones entre sí, destacando que en cada acción profesional hay una oportunidad concreta de dignificar al otro. En este sentido, la propuesta puso en evidencia una de las claves del ideario institucional: formar profesionales competentes, pero sobre todo personas comprometidas con el servicio, la empatía y la promoción de la dignidad humana.
En paralelo, el grupo de jóvenes vivió un nuevo encuentro, en el que la música, la alegría y la fe se entrelazaron en una experiencia comunitaria profundamente significativa. En un clima distendido y participativo, los jóvenes compartieron dinámicas que favorecieron la expresión, el encuentro y el descubrimiento de Dios en lo cotidiano.
Esta propuesta, pensada desde y para los jóvenes, responde a una pastoral actual, abierta y en salida, que busca hablar el lenguaje de las nuevas generaciones sin perder la profundidad del mensaje evangélico. A través de una metodología inductiva y experiencial, los estudiantes no solo escuchan, sino que viven la fe, la hacen propia y la integran en su realidad.
La pastoral del ISES se caracteriza por ser activa y participativa, entendiendo que todos son protagonistas; procesual, acompañando los tiempos personales y favoreciendo la interioridad; creativa e innovadora, adaptándose a los lenguajes contemporáneos; y abierta al entorno, con una clara vocación de trascender los propios límites institucionales para construir comunidad.
Ambas experiencias, aunque diferentes en su formato y destinatarios, comparten una misma raíz: la acción del Espíritu Santo que suscita encuentros, despierta preguntas, moviliza corazones y orienta hacia el compromiso con el otro. En cada gesto, en cada palabra compartida, en cada instancia de reflexión o de alegría, se hace presente ese Espíritu que anima la misión educativa del ISES.


