Corpus Christi 2025: el ISES abrió la gran celebración diocesana con un homenaje al Papa Francisco y una conmovedora expresión de fe en clave artística

El Estadio de Guaraní Antonio Franco fue el escenario de una jornada inolvidable de fe, comunidad y espiritualidad. Allí, miles de personas se congregaron para celebrar la solemnidad del Corpus Christi, una de las fiestas más significativas del calendario litúrgico de la Iglesia Católica. Este 2025, el marco fue aún más especial: la diócesis de Posadas celebra el Año Jubilar “Peregrinos de la Esperanza”, en comunión con la Iglesia Universal. Y fue el Instituto Superior Espíritu Santo (ISES) el encargado de abrir esta gran fiesta con una presentación artística de altísima calidad y profunda carga simbólica.

Arte, fe y juventud en el centro de la escena

La apertura del evento estuvo a cargo del Ballet del ISES y la Pastoral Institucional, que ofrecieron un cuadro coreográfico que emocionó al público presente por su belleza estética y hondura espiritual. A través del lenguaje de la danza y la música, los jóvenes expresaron una íntima vivencia de fe y amor hacia Cristo Eucaristía, resaltando el valor de “la locura del corazón” como una entrega plena al misterio del amor de Dios.

La obra —dirigida por la profesora Zheila Samudio, con el acompañamiento de los profesores Javier Ojeda y Luciano Petrocelli— propuso una poética interpretación del seguimiento de Jesús incluso en medio de las tormentas de la vida, como el momento evangélico en el que Pedro duda sobre las aguas agitadas. Cada paso de la coreografía simbolizó la certeza de que, aún en la adversidad, Cristo extiende su mano para sostenernos.

En palabras de quienes crearon y acompañaron la propuesta, el cuadro fue un homenaje a Su Santidad el Papa Francisco y también al Papa León XIII, reflejando los ideales de una Iglesia viva que camina unida, que se expresa desde el arte y la cultura, y que pone a Jesús Eucaristía en el centro de toda celebración.

Una comunidad que se moviliza con compromiso

La participación del ISES no se limitó a la escena. Fue una movilización de toda la comunidad educativa: estudiantes, docentes, familias, personal de apoyo y equipo directivo trabajaron con entusiasmo y compromiso para que cada detalle esté a la altura de la ocasión. Desde la confección del vestuario, el maquillaje y la escenografía —incluido el montaje de un Papamóvil artesanal— hasta la preparación del almuerzo compartido, cada gesto fue una manifestación de amor al prójimo y de deseo profundo de construir Iglesia desde lo que somos.

El Equipo de Conducción del ISES expresó su agradecimiento a todos quienes hicieron posible esta experiencia: docentes que acompañaron y organizaron, familias que apoyaron a sus hijos, alumnas y alumnos que pusieron el alma en la presentación, y personal que colaboró en tareas logísticas. “Estos momentos nos recuerdan el valor de participar juntos, de caminar en comunidad, y de seguir sembrando desde lo que somos”, señalaron.

Testigos de una fe celebrada con esperanza

La celebración de Corpus Christi, presidida por el obispo y con la participación de parroquias, instituciones educativas y movimientos pastorales de la ciudad, fue una verdadera fiesta de Iglesia. La presencia del ISES fue un testimonio vivo del espíritu del Año Jubilar: una comunidad que peregrina con esperanza, que se deja transformar por la Eucaristía, y que elige expresarse con creatividad, belleza y alegría.

Este 2025, la apertura artística del ISES no solo marcó el inicio de una jornada litúrgica, sino que dejó una huella en los corazones de quienes la presenciaron. Fue una catequesis en movimiento, un acto de evangelización a través del arte, y una invitación a todos los presentes a seguir caminando con Cristo… aún en medio de la tormenta.

“Levántate y camina” fue el mensaje central que atravesó la propuesta escénica. Y fue también, sin dudas, el eco que resonó en cada rincón del estadio: el llamado a vivir la fe con entrega, en comunidad y con esperanza viva.

Scroll al inicio